Los 10 mandamientos para “fracasar” como escritor

Escribir es una actividad muy delicada. Tal es así que, además de todo lo que debemos saber para poder lograr nuestro objetivo, no tenemos que perder de vista qué errores podemos cometer, ya que pueden tirar por la ventana nuestro sueño.

Veamos las 10 equivocaciones más comunes. Permitámonos la ironía; si querés fracasar, no olvides estas “sugerencias”:

 

1 – Empecináte en escribir una obra maestra que quede en la historia, aunque sea tu primer libro. Es común encontrar en escritores noveles el impulso por “dejar huella” con su texto. Si bien hay que tener alto el espíritu para escribir, es probable que abandones a mitad de camino al sospechar que tu obra no está teniendo ese nivel superlativo que pretendés. La exigencia extrema y fuera de escala es un buen camino para fracasar.

 

2 – Poné la opinión de los demás en el centro de la escena. Desvelarse por lo que piensan lo demás es una forma de “suicidio”. Una cosa es escuchar puntos de vista y otra obedecer el gusto ajeno. Antes que nada, tu sueño necesita tu aprobación, no la de otros.

 

3 – No programes horas y días fijos para escribir. Sin una rutina, es prácticamente imposible lograr un texto para publicar. Lo más seguro es que pasará el tiempo y el libro se convertirá en algo neblinoso, que “alguna vez” te sentarás a terminar… o nunca.

 

4 – Construye oraciones interminables con datos redundantes, y no te preocupes por la puntuación correcta. Si algo aleja rápidamente a los lectores es el fárrago de datos donde resulta imposible asimilar lo importante de una narración. La mala puntuación suma lo suyo; cuando tengas dudas, procurá que alguien lea tus textos. Te ayudará a hacer una necesaria “ecología” literaria, separando paja de trigo.

 

5 – Escribe sólo cuando te sientas inspirado. El 90% de la escritura es transpiración, y sólo el resto inspiración. En todo caso, que las musas inspiradoras te sorprendan trabajando.

 

6 – Nunca leas en voz alta lo que escribes. La lectura a viva voz te permite detectar reiteraciones, cacofonías y “faltas de ritmo”. No la deseches nunca; es una aliada incondicional.

 

7 – No investigues sobre el tema que vas a tratar. Por más que se trate de ficción, no informarse sobre la temática elegida puede llevarte a cometer errores garrafales, lo que se traduce como algo imperdonable. Ningún lector aceptará equivocaciones de ese calibre. Te volverás poco confiable.

 

8 – Al primer bloqueo, abandoná: esto no es para vos. Durante el proceso de la escritura surgen baches y obstáculos de todo tipo que son normales. Lo que no es normal es abandonar al menor atisbo de problema. Significa no haber entendido de qué se trata lidiar con las palabras.

 

9 – Considera tontos a tus lectores. Subestimá la inteligencia de quien te lee y pronto sentirás su desaprobación. Es una de las peores cosas que podés hacer; altamente efectiva si querés que nunca más elijan un libro tuyo. Una cosa es armar un argumento simple y otra es plantear soluciones infantiles y previsibles a los conflictos.

 

10 – Focalizá en las escenas de relleno. Si querés que la historia pierda ritmo rápidamente, escribí capítulos que no aporten nada central a la historia. Por supuesto que será útil narrar todos los detalles útiles aunque parezcan secundarios, pero no debés olvidar que la brevedad es un rasgo que se agradece. El escritor profesional va “podando” el texto hasta dejar sólo lo imprescindible. Menos es más.

 

Ahora ya los conocés. Si te descubrís cometiendo alguno de estos “pecados”, estás a tiempo de corregirte y cumplir tu sueño de escritor. ¡Buena suerte!

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